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Página 1 de 36 Continuación del primer artículo publicado en el sitio sobre el mismo tema.
1. La Doctrina de Dios. Del Uno y Trino Dios.
Reverentemente, afirmamos con las Sagradas Escrituras,
que hay un solo Dios: el Único y Eterno Dios Vivo y Verdadero.
Is. 45:21,22; Gn. 21.33 y Dt. 33:27;1ªTi 2:5; 1ªTs.1:9; 1ªTi.6:16
El Eterno Dios es Uno en Esencia, la cual es Espíritu (Jn.
4:24); y es Trino en Personas: El Padre, El Hijo, y El
Espíritu Santo. La Sustancia, por ser Espíritu, es
Indivisible y subsiste plenamente en las Divinas
Personas, que son inconfundibles.
Dt. 6:4 comparar Jn. 10:30; Mt. 3:16, 17 y 28-20; 1ªJn.5:7,8
Nm. 6:27 comparar con 2ªCo. 13:13 (Ver Sección 1.1.
La Persona del Padre)
Por Su Unidad Sustancial, las Divinas Personas poseen
los mismos Atributos y la misma Absoluta Perfección, por
lo cual no están sujetas a desarrollo progresivo alguno.
Dios es Perfecto y por ello, Ónticamente (o en Su Ser),
es Inmutable.
Ex.3:14; Mt 5:48; Stg.1:17; Jn.5:18.21,26; He. 9:14; He.
13:8; Ap.1:8
Dios es el Único Creador, Sustentador, Soberano Señor y
Regidor de todos los seres y las cosas, visibles e invisibles.
Gn. 1:1; Neh. 9:6; Jer. 31:35,36 y 33:25,26; Col.1:16,17;
Ap. 4:11
Sólo a Dios adoramos “en Espíritu y en verdad” (Jn. 4:24).
Ex. 20:1- 7; Lc. 4:8; Jn 4:23 comparar 5:23 y 9:35-38;
Ro. 1:18-25; Ap. 22 8,9.
1.1. La Persona y la Obra del Padre
Las Escrituras revelan que Dios es Eterna Fuente de
Vida, cuyas aguas nos son dadas por El Padre a través
del Hijo y del Espíritu Santo, Sus Eternas Corrientes.
Sal. 36:8,9; Is. 12:2-6; Jer. 2:13; Jn. 5:26 comparar Jn.
4:10 y Jn. 7:37-39.
Tal divina secuencia indica que existe en la Deidad un
Orden de Prelación en el cual El Padre es siempre
Primero, siguiéndole naturalmente El Hijo y El Espíritu
Santo, sin que ello afecte a la Una Sustancia eterna ni a
la Co-igualdad e Integridad de las Divinas Personas. La
locución latina “Primus inter Pares” (Primero entre
iguales), ilustra adecuadamente el caso. Ese Orden de
Prelación es Eterno pues El Padre es Quién “genera” al
Hijo y del Padre “procede” El espíritu Santo (Jn. 6:57 a.;
Jn. 15:26)
El Primado Paterno y la reverencial y eterna
subordinación del Hijo y del Espíritu Santo (no de
esencia sino de Personalidad), se muestra en el hecho
de que es El Padre Quién envía al Hijo y al Espíritu Santo
y da la Palabra y obra, sin que nunca sea enviado de Ellos.
Jn.10:29,30 comparar Jn. 12:45,49 y 14:28. Jn. 14:24;
Jn. 5:17-20; Jn. 14:26 y 16:33.
El Padre es revelado como Eterno (Dt. 33:27 a.,
comparar Sal. 135:13); Santo (Jn. 17.11); Justo
(Jn.17:25); Perfecto (Mt. 5:48); Misericordioso,
Consolador, Piadoso (Lc. 6.36; 2ªCo. 1:3 comparar
Is.66:13 y Stg. 5:11); Soberano (Sal. 135:5,6; Stg.
1:18), Padre de Amor (Jn. 3:16; 1ªJn. 4:8-10 y v. 19;
comparar Jn. 16:27) y de Gloria (Ef. 1:17)
Tanto el Plan de la Creación como el de la Redención,
son del Padre, Quién, los preside y lleva a cabo con y/o
por medio del Hijo y del Espíritu Santo.
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