• Narrow screen resolution
  • Wide screen resolution
  • Auto width resolution
  • Increase font size
  • Decrease font size
  • Default font size
  • default color
  • red color
  • green color

Discerniendo.org

Míercoles
Sep
08
Inicio
¿Quieren oir un Testimonio del Poder de Cristo? PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrator   
sábado, 29 de noviembre de 2008

Bien.... ¡oigan éste que es el mío! ¡Nada que ocultar, Cristo me salvó y sé para qué!

icon ¿Quieren oir un Testimonio del Poder de Cristo? (9.94 kB) 

Con este testimonio de mi vida mi intención es
exaltar a nuestro amado Salvador quemerescató
a precio de sangre y crudo dolor y efectuó el
milagro más grande que es rescatar a un vil
pecador como fui yo.
Y¿qué de ti, mi amado hermano, que estás leyendo?.
Yo era policía, mi vida estaba vacía y desordenada,
cometí un delito, asalté junto a otro hombre
(también policía) un camión blindado, después
de meses me agarraron tratando de huir del país,
me llevaron a prisión y al entrar a la
carcel mi vida cambió, al principio para
mal. Empecé a beber y fumaba
marihuana, incluso peleaba por drogas
hasta que un día cansado y lastimado
en una celda de castigo oscura y mal
oliente grité: -¡si vos de veras existís ¿por qué
me haces la vida imposible?- . Sabía de un Cristo
solo de oídas y me creía que él estaba
castigándome para reírse de mí, odié a Cristo y
lo negaba, incluso golpeé a un hermano en la Fe
que me entregó un folleto y que me dijo que yo
era un pecador.
Un día, no sé como, entré a la capilla de la cárcel,
conocí allí al Pastor Ovidio Acevedo y al hermano
Chelo, presbítero, él tenía algo que me atraía,
quería ser como él y no podía. Después de
muchos meses de largas jornadas de charlas y
confesiones y testimonios El Señor logró
quebrarme, lloré como nunca y esa misma noche
yo solito acepte al Señor como mi único y
verdadero y suficiente Salvador personal en esa
celda oscura que mencioné.¡No sentí nada
especial, ninguna sensación como muchos
dicen, yo solo sé que días después sin
proponérmelo dejé de beber y no consumí más
droga, ni peleé por ella, por esa causa hice más
enemigos que amigos.
Después de varios años salí y fui al Seminario
Bautista Fundamental del Templo Calvario. Estuve
5 años estudiando y creciendo conforme le iba
abriendo mi corazón a Jesucristo en el Instituto,
yo solo quería adquirir conocimiento y salí con
cartas quemeacreditaban como Pastor, pero eso
no era lo que Dios quería para mí.
Hoy estoy junto a Misión Filadelfia “en la
trinchera”, como dice el Hno. Enzo, haciéndolo
frente al mismo diablo y sus doctrinas de error.
Actualmente nos reunimos con unos Hnos. en
mi casa y le rendimos culto al Señor, predico el
Evangelio cuando se me brinda la ocasión, otras
veces concurro a hospitales y llevo la Palabra de
vida y consuelo a quien lo necesita. Ahora soy
un renacido que pudo salir del lugar más duro
creo yo que es la cárcel, ahí está la escoria y
uno no puede disparar de allí. Es
distinto afuera, allá les era muy
difícil a los pastores entrar a llevar
la Palabra de Dios. Pero de allí,
yo aseguro, pueden salir siervos
del Dios Alto de Abraham.
Cristo por mi intermedio sacó de allí a varios
hombres que hoy son pastores, diáconos, incluso
misioneros. Y quiero dejar un mensaje antes de
terminar: es difícil el caminar en este mundo
gobernado por Satanás, pero Jesús dijo “YOSOY
EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, NADIE
VIENE AL PADRE SI NO ES POR MI”.
Transita por EL, persevera y triunfaras ( así de
sencillo ). Te cito otro texto, amada alma:
Filipenses 4:13 “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Me despido con un abrazo para toda la grey que
no conozco, esfuérzate y nos conoceremos en
las bodas del Cordero, tú servidor en Cristo
Hno. José Luis Rodríguez Espinosa
¡¡MARANATHA¡ ¡El Señor viene!
Modificado el ( jueves, 04 de diciembre de 2008 )
 
< Anterior
 

Formulario de acceso






¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

Encuestas

El nuevo sitio discerniendo.org te parece...
 

¿Quién está en línea?

Hay 16 invitados en línea