La Palabra escrita- La palabra dicha- digerida-

EL VALOR DE LA PALABRA DE DIOS EN MI BOCA, para empezar!
1Cor. Cap. 13:1
"Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe."

Leemos en Hebreos 4:12 que dice “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. Veamos más sobre esto en la Palabra de Dios.

LA RELACION ENTRE RHEMA Y LOGO
Existen dos palabras para traducir «palabra» en la Biblia. La primera es «logos» que comúnmente indica la expresión de una idea completa pero a través del medio escrito. Contrastando con esto está la palabra «rhema», que suele referirse a algo dicho, hablado o palabra revelada.

Los siguientes ejemplos son dados solo como ejemplos de la relación entre las palabras logos y rhema.

Jesús dijo: «Escrito [logos] está: No con sólo del pan vivirá el hombre, mas con toda palabra [rhema] que sale de la boca de Dios» (Mateo 4:4).
De los judíos de Berea se dijo: «Y fueron éstos más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra [rhema] con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras [logos], para ver si estas cosas eran así». (Hechos 17:11).

Estos versículos ilustran el vínculo inseparable entre logos y rhema. Siempre operan juntos. Es importante que conozcamos las Escrituras (logos), a fin de juzgar si la palabra (rhema) que recibimos en realidad viene de parte del Señor o de algún otro espíritu. El Espíritu Santo (rhema) y la Santa Biblia (logos) siempre concuerdan. ¡SIEEEEMMMPRE!
Cuando podemos entender esta diferencia hay muchas cosas que amplían su significado, por ejemplo:
Romanos 10:8-9 «Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la «palabra»(rhema), en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo»
Cuando Pablo dice, cerca de ti está la palabra, no habla de la «Palabra escrita» sino de la palabra revelada de Dios en nuestros corazones, esto es la palabra dicha.
Muchos de nosotros perdemos el verdadero sentido de un mensaje por no distinguir esta diferencia.
Efesios 6:16-17 «Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la «palabra» de Dios».
Es interesante notar que Pablo aquí menciona que la espada del Espíritu es la «palabra», entendiendo que el vocablo original es «rhema». Dicho de otra forma, en nuestra lucha contra el adversario se nos recomienda utilizar la palabra dicha o hablada, no tanto la palabra escrita.
Esto es porque cualquiera puede repetir de memoria un versículo bíblico, pero los milagros vienen por la fe en la Palabra viva.
Muchas promesas que Dios nos da son «rhema», palabras frescas, reveladas y en muchos casos exclusivas para una situación o persona.
Para apreciar con mayor claridad lo que comprende la palabra “rhema”, veamos algunos ejemplos de sus usos en las Escrituras:

“… Las Escrituras dicen: ‘La gente no vive sólo de pan, sino de cada palabra (rhema) que sale de la boca de Dios’” (Mateo 4:4).

“… Las palabras (rhema) que yo digo no son mías, sino que mi Padre, quien vive en mí, hace su obra por medio de mí” (Juan 14:10).
El “rhema” es una palabra específica inspirada por el Espíritu Santo como respuesta o guía para una situación concreta.
Este “rhema” puede tener diversos objetivos, tales como: enseñarnos, dirigirnos, redarguirnos consolarnos, ubicarnos en una función, o un ministerio, o propósito específico, entre otros.
Además de la Palabra Logos y la palabra Rhema, hay otra manera en cómo se manifiesta la Palabra de Dios, cuando somos portadores de la Palabra de Vida:

Mateo 5:14 “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”.
Brillaremos cuando la Palabra de Dios es vivida y esto es la voluntad de Dios.

2ª Corintios 3:2 “Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres”

Cuando se encarna la Palabra de Dios somos como cartas escritas para que los hombres nos lean, pues practicamos la Palabra de Dios y eso es el halago más extraordinario que podemos recibir, que seamos cartas de Dios leídas por todos.

Que Dios pueda brillar en tu vida a través de su Palabra viva en tu corazón, que tengas un fin de semana de bendición y victoria.
Y felicidades para todas las madres que han leído este mensaje, la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo sea sobre cada una de ustedes, no solo en este día sino también en cada momento de sus vidas
En el Mes aniversario de mi madre, si estuviere en este mundo todavia. Octubre 2020-año de la Pandemia Covid 19-
Enzo Mirenda