Reflexion teologico-filosófica sobre la UNIVERSALIDAD de la CAIDA y REDENCION de la humanidad. Por el Dr. Jose Antonio Ceballos de Venezuela

Prof  Jose Antonio Ceballos

NOTA IMPORTANTE de la Direccion de DISCERNIENDO: Como siempre ha marcado durante su trayectoria, La Revista DISCERNIENDO  y su Direccion, dejan constancia que las expresiones y opiniones vertidas en este artículo, como en cualquier otro que publicara  oficiando como una  tribuna de libre expresion de columnistas independientes , NO REFLEJAN  NECESARIAMENTE la postura Doctrinal, Teológica, Social, Religiosa y Filosófica de la misma,  así como toda deduccion superviniente del artículo publicado. La  Direccion y orientacion de DISCERNIENDO ya es conocida y preclara en el contexto socio-político-económico-cultural y religioso de actualidad. Por lo cual, las opiniones y expresiones vertidas en cada uno de estos casos son de exclusiva responsabilidad de su/s autor/es. El objeto principal es ofrecer a nuestros lectores una tribuna de expresion que refleje la diversidad y pluralidad de pensamientos que permitan comparar, juzgar y discernir espiritualmente teniendo los elementos de juicio que permitan cumplir en los cristianos fieles: "Examinadlo todo, retened lo bueno" 1 Tesalonicenses 5:21.     

Jose Antonio Ceballos es  Profesor  de Filosofía del Seminario Teológico Bautista de Venezuela ( Área de Post-Grado)

Bosquejo de CLASE DICTADA  EN EL AREA DE POST-GRADO DEL SEMINARIO TEOLOGICO BAUTISTA DE VENEZUELA.

Texto: Romanos 5:12 “Por tanto, como por un hombre entro el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte

alcanzó a todos los hombres, ya que todos pecaron”.

Concepto humano-filosófico de Muerte: “Extinción de los órganos vitales  y psíquicos del ser humano”.

Concepto de Pecado: “El pecado es la transgresión  moral a la ley de Dios”.

“La culpa humana se convierte…en pecado por el hecho de que el culpable sabe de que está ahí ante Dios”. S. Kierkegaard.

Concepto de Redención: “Libertad asegurada mediante el pago de un precio”. F. F. Bruce.

Este tema es controversial en el planteamiento de  investigadores (Teólogos y Filósofos), que se esfuerzan por hacer que se establezcan en los datos científicos actuales la representación de carácter histórico revelado de los orígenes  de la humanidad. Ejemplo: la tradición  del pecado original (San Agustín). La teoría Paulina de la caída y de los dos Adanes  es lo que impide que se consideren  los aspectos didácticos,  figurativos y el contenido del género. Esto por supuesto,  nos conduce a mantener el dogma  de un monogenismo estricto  (descendiente de una pareja: hombre y mujer).  Esto se torna una brecha de imposibilidad en el aspecto científico.

Por tal razón, los teólogos  estudiosos de la Prehistoria están en lo cierto al realizar un análisis exegético sobre este tema de la “Caída y Redención”. Se consideran  que los descubrimientos paleontológicos  obligan a los teólogos a reflexionar al respecto modificando sin tardanzas las ideas sobre las apariencias históricas del origen del hombre.

El Adán bíblico que observamos en las Escrituras pertenecen al neolítico,  (Época de las ciudades, la agricultura, los metales, la música, etc.)

En ello,  el autor del Génesis Capítulo 2:4b  y ss., se introduce en un campo evolucionado. La manifestación del universo tal como aparece en  su fisonomía como un dogma del que parece no podremos salir, es un desequilibrio intrínseco que resulta imposible explicar, se produce una metamorfosis de la noción del  “Pecado Original”. Paul Ricoeur, lo explicaría como “Fenómeno del Mal”, presentando una exegesis en la metáfora del Génesis 3: como un desafío a la teología y la filosofía, dentro del como de la experiencia del mal y sus niveles de especulación sobre el mismo.

 La Iglesia siempre ha consentido el geocentrismo y por ello se encuentra hoy atrincherada entre la explicación histórica-dogmática, sobre los orígenes del mundo y el universo que pretende enseñar a través de su exégesis dogmática para no decir fundamentalista, lo que nos tiene en duda hasta el día de hoy, sobre esta doctrina de la “Caída y Redención”. Los teólogos demandan en  el siglo XXI, reglas hermenéuticas satisfactorias que les permitan romper con los modelos del fundamentalismo y así asumir nuevos paradigmas que sirvan para la superación teológica.

  1. Se considera examinar una hermenéutica fuera del dogma con principios consolidados entre la Escritura y la Ciencia,  Ejemplo: “El Mal Moral y luego el Mal Físico, invadieron el mundo a consecuencia de un solo hombre.”
  2. “El Mal Metafísico es inexplicable por el hombre (W. Leibniz).
  3. Los Creyentes Cristianos consideran que todo el universo se ve alterado por la desobediencia de Adán y por tal razón, todo el universo quedó alterado y se hizo necesario una redención que se extiende a través del tiempo y el espacio, historia y meta-historia, Cristo se erige como el centro de la nueva creación.
  4. En el siglo XVII el científico Galileo, se interpretaba la representación histórica de la “Caída y la Redención” en forma universal  armonizando perfectamente. Nuestro contexto hoy exige investigar  más a San Pablo en su presentación sobre el Universo ordenado, lo que puede denominarse “El Piso de Arriba” y la “Tierra como el  Piso de Abajo”, y los “Reinos Vegetal y Animal”, al servicio del hombre, no resultaban difícil en esa época que un solo hombre lo echará a perder todo, y que otro hombre lo hubiera podido salvar todo.

“Esto es una cuestión de Fe”, pero debe existir una explicación.

  1. Hoy se sabe con certeza absoluta que el  “Universo Astral” no está centrado en la tierra (Job 26:7), ni la vida terrestre en la humanidad. Como dice Santo Tomás de Aquino, en su Primera Vía del Movimiento “el ritmo que nos arrastra no es una divergencia a partir de un centro cósmico inferior, sino más bien, todos los órdenes una lenta concentración a partir de capas de extrema difusión; y  aún cuando hubiera existido un cantor inicial del mundo, no se lo podrá colocar con seguridad entre los humanos”.

“Mucho siglos antes de que apareciera un ser pensante (homo sapiens) sobre la tierra ya hormigueaba en ella la vida con sus instintos y pasiones y sus muertes”. (Teilhard de Chardin)

En el universo se agitan millones de vías lácteas, por ello es imposible imaginar que no haya vida consciente en el universo,”Ahora, en estos tiempos últimos, nos ha hablado por su Hijo,  mediante el cual creó los mundos…” (Hebreos 1:1-4) (Biblia Versión Popular) y que el mal, el mismo que echó a perder la tierra, no las contamine a todas, por la vía más sutil para su destrucción.

  1. Como creyentes en Jesucristo, debemos considerar a San Pablo que nos presenta el dilema: a) Debe existir una renovación  del  Piso de Arriba y el Piso de Abajo como representación histórica de la universalidad de alcance del pecado humano. B) O vernos forzados a restringir la caída y la redención bíblica a una pequeña porción del universo (La tierra y la humanidad terrestre). C) La Escritura de San Pablo, tendrá valor  para este planeta tierra, especialmente para  el hombre = humanidad). D) El espíritu de la Escritura es revelador: “Y el que bajo es el mismo que también subió a lo más alto del cielo para llenarlo todo” (Efesios 4:10).  “Todo el mundo ha quedado  corrompido por la caída y todo ha sido redimido. La Gloria de Cristo irradia en definitiva su realeza universal ante un universo que se eclipsa”. (Martin Buber).

 

  1. PRIMER ADAM
  1. De acuerdo a investigaciones antropológicas realizadas, existe la necesidad de universalizar el primer Adán, es algo imposible  sin hacer resaltar al mismo tiempo su individualidad. Incluso en las concepciones de una Humanidad Única (Romanos 5:12), el  mal como misterio no puede derivarse de un solo “homínido”  (Término usado por Teilhard de Chardin para referirse al poligenismo). Sabemos por la antropología que mucho antes que el hombre existiese sobre la tierra ya existía la muerte y en las profundidades del universo, lejos de toda influencia moral de este planeta tierra, la muerte existe también. San Pablo, dice  en Romano 5:12 “que por el pecado vino la muerte”. El pecado no explica, sólo el dolor y la moralidad humana. Para San Pablo, existe un fundamento universal. Esto podría ser la solución general del problema del mal.  Para San Pablo, no puede existir dolor sin pecado, el Pecado Original explica en tal sentido la muerte, lo que nos permite decir que hubo pecado en el Universo que conocemos hoy (aspectos meta-históricos), se nos revela  para comprender el pensamiento Paulino, de querer considerar la representación de los dos Adanes , al precio de nuestra fe.

La caída del hombre en forma colectiva, nos indica que “El fruto del conocimiento” que se hallaba infuso, mucho antes de nosotros en todo el universo desde las zonas más inferiores de la materia hasta las esferas angélicas (Metafísica). Por tal razón, no existe un primer Adán, en virtud de que este nombre oculta una Ley Universal como contrapartida del progreso.    ADÁN = HUMANIDAD.  De allí la necesidad de universalizar este nombre.

 

  1. SEGUNDO ADÁN:
  1. Nuevo Adán. El caso del Nuevo Adán es enteramente diferente el Universo se nos revela reservado desde cualquier punto de divergencia inferior en el que pudiera situarse el Primer Adán: Jesucristo es el punto cósmico de la Revelación Suprema Universal de unificación y redención. La acción de Cristo en la cruz debe ser comprensible  y eminentemente satisfactoria para la Redención de la Humanidad. El Universo no está regido por el hombre cuya fuerzas conscientes no han encontrado otro lugar u otra salida que el cerebro humano. Por consiguiente, Cristo como cabeza de la humanidad quedaría directamente situado en el polo psíquico de la creación.
  2. Por tanto, es por ello que se hace necesario universalizar  el nombre de Cristo, que es sobre todo nombre para que pueda existir redención (Hechos 4:12). Por esta razón, Cristo  es la última revelación de Dios para la humanidad de este siglo según el escritor de la Carta de los Hebreos  1:1-4.  Nosotros representamos todos los mundos posibles, quizás el punto central como la imagen de Dios, que se hace necesario la “Redención Universal”, para alcanzar todas las cosas “ (Efesios 4:10) el nuevo Adán se hizo hombre y no otra cosa por una razón intrínseca cuyo propósito principal es redimir a la humanidad.

 

Termino  mi exposición citando las siguientes palabras: Todas las creencias secundarias habrán de ceder, ante esta evidencia de fe: “Cristo ha resucitado entre los muertos, él es eterno”. (Romanos 6:9).

Esta investigación teórica la considero razonable de acuerdo a los planteamientos teológicos-filosóficos sustentados, si me piden que me retracte, tendré que decir como Martín Lutero  cuando fue llevado a juicio: “A menos que me convenzan con las Escrituras lo haré, de lo contrario no puedo retractarme.” Dios me ayude. Amén.

 

BIBLIOGRAFÍA a la cual se le ha echado mano:

BIBLIA DE JERUSALÉN. Nueva Edición Revisada. (1998).

EL PECADO HOY.  Xavier Threvenot. Edit. Verbo Divino. Navarra España (1994)

EL FUNDAMENTALISMO. Leonardo Boff. Sal Terrae. Sandanter. (2002)

EL EVANGELIO DEL CRISTO CÓSMICO.  Leonardo Boff. Editorial Trotta S.A. (2009)

EL PORVENIR DEL HOMBRE. Tehilard de Chardin. Editorial Trotta S.A. (2005)

NO. ES EL FIN DEL CRISTIANISMO.  Williams A. Dembski. Nashville, Tennessee. (2010)

ECLIPSE DE DIOS. Martin Buber. Fondo de Cultura Económica. México. (1993)

ENSAYO SOBRE TEILHARD DE CHARDIN. George Crespy. Ediciones Sígueme. Salamanca.  (1967)

EL MAL. Paul Ricceur. Amorrortu/editores. Buenos Aires (2006)

LA METÁFORA VIVA. Paul Ricoeur. Ediciones Cristiandad. (2001)

EL CONCEPTO DE PECADO. Josef Pieper. Editorial Herder. (1998)